274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nUn Instante antes de que el sol se rindiera al horizonte, alcancé a ver cómo el coche aminoraba el paso a la entrada del pueblo.

Mis ojos se anegaron de lágrimas y con la solemnidad de quien despierta de un largo sueño, alisé la túnica, ajusté el sombrero, ordené la barba y tomé el bordón con la calabaza. Un teléfono emergió por la ventanilla y reconocí la mano que lo sostenía. Sonreí tanto que las comisuras de mis labios rozaron las orejas. Ya están aquí… ya han regresado a casa.
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Sostuve la sonrisa y até las lágrimas para el selfie de bienvenida con el que los hospitaleros sellaron el reencuentro. A la mañana siguiente, uno de ellos colocó mi epílogo en la piedra vecina y, a su vera, renové el antiguo oficio: proteger y bendecir los sueños de los peregrinos. Abrieron las ventanas para airear cada rincón y desnudaron los muebles de sus sabanas, devolviéndole el pulso a la casa, mientras el aroma del incienso se colaba por la ventana como un susurro antiguo.
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Una mañana, la hospitalera desayunó conmigo y dejó caer su historia, como quien desgrana un rosario de lugares: viajamos lejos y lento, pero sobre todo hacia dentro. Fui dejando jirones de mi antigua piel en el Kumano Kodo, en el mar de Andamán, en bahía Tomini, en el océano Índico… y en el Kruger me vacié, regando la tierra más indómita con mi esencia. Intuyo que la mujer joven que fui ha despejado la maleza para que emerja la mujer sabia que hoy me habita. Ahora aprendo a respirar en esta piel inédita: frágil, permeable, a ratos temerosa, y extrañamente en paz.
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Regresar no es volver al mismo lugar,- le dije mientras apuraba el último sorbo de su rooibos-. Regresar es habitarlo con otra piel -continué- Tu piel recién nacida aún es sensible al roce del mundo. El viaje te despojó de lo que ya no te pertenecía y ha dejado al descubierto lo esencial. Por eso duele y por eso alumbra: porque en cada pérdida hay una verdad que asoma. Ella me abrazó con la mirada y supe, que esta vez, no venía a buscarse, sino a habitarse.