274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nComo una corriente de aire, los peregrinos desfilan frente a mí rumbo a la Cruz de Ferro.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nMientras dormía la siesta, unos aplausos me arrancaron del sueño.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nAl atardecer, cuando los peregrinos descansan abrazados a su almohada, salto de la piedra y camino por el pueblo.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nAhora que tengo un hermano en Japón, el hospitalero apareció una mañana cavando bajo mi estela para plantar un arce japonés. Un árbol que no se resiste al tiempo, sino que lo acompaña.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nEn Abril los hospitaleros inspiraban ternura con la dedicación casi monástica que volcaban en cada rincón de la casa.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nUna visión me asaltó sin avisar en uno de los savasanas matutinos,, como cuando se abre una grieta suave en la realidad: yo era un río.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nEl cielo va acelerado: varios planetas han decidido celebrar una rave en Aries. Como ambos somos fuego, nos entendemos sin instrucciones.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nDurante más de cinco días los hospitaleros se atrincheraron en el interior, intentando pactar con la legión de okupas que habían tomado la cocina y el salón.